El Profe habló con los medios internacionales tras la clasificación a octavos por penales contra Alemania.
Pocas conferencias de prensa fueron tan esperadas en la historia del fútbol como la del Profe Alfaro de este lunes. Paraguay dejó afuera por penales a Alemania, en una de las hazañas históricas de mayor impacto de esta selección en la historia y su director técnico se mostró orgulloso, con la habitual retórica que lo caracteriza.
El Cazador de Utopías, que está en octavos de final del Mundial 2026, aseguró que sus jugadores «entraron como guerreros y salieron como leyendas». “Les dije a los jugadores que en el himno quería ver a 26 guerreros y al terminar quería ver a un grupo de leyendas”, expresó el técnico argentino en la conferencia de prensa tras la victoria. Calificó el triunfo como “la victoria más grande” de toda su carrera.
Destacó también la identidad del seleccionado paraguayo y aseguró que el equipo logró convertir en realidad un desafío que parecía imposible. “Fue una mezcla de sangre y utopía que nos permitió hacer realidad lo que amenazaba con ser imposible. Hoy fue una épica: entraron 26 guerreros y salieron 26 leyendas. Este es el poder de transformación que tiene una selección cuando está dispuesta a ofrecer su corazón”, afirmó.
En ese sentido, reivindicó los orígenes de sus futbolistas y los comparó con las grandes potencias del fútbol mundial. “Ellos se formaron en academias de primer nivel; nosotros venimos de la tierra colorada, jugando descalzos, con el sacrificio de nuestros padres. No renegamos de nuestros orígenes porque es lo que nos define como selección. Fue una demostración absoluta de amor propio y convencimiento”, sostuvo.
Como entrenador de una selección madura, también apeló a su habitual estilo reflexivo para explicar cómo construye sus equipos. “Soy muy porfiado. Discuto hasta que me demuestren que estoy equivocado. Y si lo estoy, cambio. No muero con la mía, vivo con la mía. Y vivir es cambiar”, reflexionó ante los periodistas.
Con una sonrisa, el Profe Alfaro también recordó una de las dificultades que presentó el duelo frente al conjunto alemán. “Cada vez eran más altos; teníamos que marcarlos de a dos. Uno arriba del otro, a cocochito”, bromeó el entrenador, antes de retirarse ovacionado tras una noche que ya quedó grabada en la historia del fútbol paraguayo.